Por amor al Cante y a la Música

Crítica a la labor de nuestro profe de vientos, armonía, composición y arreglos, Pedro Esparza

Teatro de la Abadía de Madrid, 16 de diciembre de 2020 a las 20 horas, dentro de la programación de la Suma flamenca dedicada este año a la memoria del maestro Morente.

La propuesta a priori nos generó expectación, dos guitarras al acompañamiento y un gran músico de instrumentos de viento haciendo las veces y voces del cante. Con esa incertidumbre, esperamos ansiosos el comienzo desde nuestra llegada al teatro y escuchando mientras de fondo algunas grabaciones del maestro Enrique.

Hablar de Óscar Herrero y pretender resumir su trayectoria profesional, premios y hablar de su éxito como compositor, concertista o su labor didáctica mundial daría para muchas páginas.

Como espectador diré que el lugar era muy propicio para un concierto de música en directo, la iluminación, el ambiente y también el sonido. Resaltar las medidas de seguridad y protección contra el Virus que también fueron muy correctas en todo momento.

Salieron a escena los tres protagonistas y para entrar en calor y conectarse con el público nos ofrecieron un tema sonando a toques de levante, resultado de unir tres temas propios del maestro Óscar Herrero.

El mestizaje de los instrumentos de viento que nos regaló Pedro Esparza todo el concierto con dos guitarras flamencas fue sublime, diferente a lo habitual de cualquier instrumento melódico que a menudo se usa en el flamenco.

Óscar habló entre bloque y bloque explicando al público lo que iba a pasar.

La idea fue hacer un repaso musical desde antes del flamenco y sus raíces folclóricas hasta nuestros días.

En momentos determinados hicieron temas de concierto de guitarra flamenca con Pedro a la flauta o el saxo, tocaron pieza andalusí del siglo XIV, medieval a dos guitarras, luego una danza del siglo XVIII, los Panaderos flamencos de Esteban de Sanlúcar.

Luego hicieron de Chacón Granaína y media granaína, se entendía perfectamente el cante con los instrumentos de viento, pasó lo mismo después con los Campanilleros de Manuel Torre, las dos guitarras se limitaron al acompañamiento y toque al servicio del cante, como debe ser, ole los tres.

A continuación interpretaron dos temas del «músico no flamenco que mejor supo captarlo» don Manuel de Falla, la danza del Molinero y la danza nº1 de La vida es Breve, espectacular, un viaje en el tiempo a nuestras raíces.

Ligando la presencia de Manuel de Falla en el Concurso del Cante de Granada de 1922, nos «cantó» Pedro Esparza las Peteneras de La Niña de los Peines, alguna lágrima se escapó en el público.

Fandangos de Huelva » Amante, Amante» del maestro Morente con «el cante» de Pedro y el toque de Óscar y Mario por Fandangos de Paco de Lucía, muy difícil y muy bonitos, si lo escuchara el maestro Toronjo diría oleee, seguro… Un regalo con aires marineros.

«Compás Final» para continuar, una rumba dedicada a Paco de Lucía y después un tema de varias bulerías de Oscar con los instrumentos de viento.

La Estrella, del disco «Despegando» de Enrique Morente, un himno en versión totalmente instrumental que nos sorprendió muy gratamente, a mí me emocionó.

Óscar relató algunas experiencias que tuvo con Enrique Morente, poniendo en relevancia su calidad artística y sobretodo humana.

Para terminar nos regalaron el tema «Abantos», los tres con la voz en Backing track que grabó Enrique en su disco del mismo nombre, momentazo.

Después de un buen rato de aplausos con el teatro en pie y alguna petición, nos regalaron el » Vals Peruano» y fue un momento espectacular, se notaba que estaban a gusto y querían más, volvimos a ponernos en pie para despedirlos.

Pedro Esparza estuvo genial cuando le tocó acompañar a la guitarra y también cuando hizo las labores de cantaor.

Mario Herrero , entre novela y novela, me parece que está en permanente evolución musical y se le vio disfrutar acompañando a su padre haciendo otras voces en el toque y también acompañando al cante de Pedro.

A Óscar le diría que la idea es muy bonita y está muy bien hecha, es un repaso breve, aunque fue más de hora y media navegando por nuestra música.

Aunque es para cerrar los ojos y volar en la butaca, bien podría servir como obra didáctica para aprender en conservatorios y representar en todos los teatros de España y del Mundo, nuestro Patrimonio Inmaterial de la Humanidad… POR AMOR AL CANTE Y A NUESTRA MÚSICA.

Gracias por el viaje y a la Suma por lo variado de su programación.

Os dejamos por aquí el enlace a la publicación original:

https://www.vivepasionflamenca.com/por-amor-al-cante-y-a-la-musica/

Insomnio en tiempos del Covid

En estos tiempos tan complicados y difíciles que estamos atravesando todos; cada cual con sus preocupaciones y sus formas de afrontar los cambios tan vertiginosos que están sucediendo en casi todos los aspectos de nuestras vidas cotidianas… ¿Quién no tiene insomnio? ¿O quien no ha atravesado los túneles de esas largas noches de incertidumbres dando mil vueltas en la cama? Veamos qué respuestas nos puede dar la música…

Hay una Leyenda muy antigua que lanza una idea mucho más antigua aún: “La música amansa a las fieras”  Se trata del mito de Orfeo, cuyas habilidades con la lira y su sensibilidad con el canto son capaces de ablandar el mismísimo corazón de Hades (Plutón) y Perséfone (Proserpina), los dioses del inframundo, de manera que éstos permiten a Orfeo sacar a su amada Euridice del Inframundo… Todos conocemos el final de esta historia, por lo que no continuaré con ella. Quedémonos con la idea de que la música tiene esa capacidad de amansar las fieras y, por ende, unas cualidades tranquilizadoras extraordinarias.

En 2018, una encuesta realizada por científicos de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, reveló que el 62 % de los consultados (dos tercios de las 651 personas de diferentes países del mundo que formaron parte de la encuesta) conciliaban el sueño acompañándose con melodías y canciones. Los mismos encuestados afirmaban que la música les proporcionaba un efecto relajante que les ayudaba mucho a la hora de conciliar el sueño.

Es bien sabido que la música disminuye la frecuencia cardiaca, mejorando los niveles de la tensión arterial; tiene efectos muy positivos en el humor, aumentando el optimismo y protegiendo el envejecimiento cerebral; reduce la ansiedad y es de gran ayuda en los tratamientos contra el dolor, liberando endorfinas que actúan como analgésicos naturales. La música fortalece el sistema inmunológico, aumentando la producción de plaquetas, estimulando los linfocitos y la protección celular ante determinadas enfermedades. Asimismo, escuchar música también puede disminuir los niveles de cortisol, los cuales pueden conducir a una disminución de la respuesta inmune. La música potencia la memoria e incluso favorece los procesos de aprendizaje. Por todas estas virtudes, la música es utilizada, cada vez con más frecuencia, como elemento terapéutico antes y después de intervenciones quirúrgicas, en tratamientos contra la depresión, contra el Alzheimer, tratamientos para el autismo, etc.

Pero volviendo al tema que nos ocupa y al efecto relajante de la música a la hora de conciliar el sueño, quiero destacar una obra realizada en 2015 por el compositor alemán Max Richter, en colaboración con el neurocientífico estadounidense David Eagleman, para estudiar el efecto de la música en el subconsciente y su relación con el sueño: Sleep.

El compositor alemán describe esta obra como “una nana para un mundo frenético y un manifiesto para un ritmo más lento de la existencia”. “Sleep es una invitación a la pausa, a relajar el ritmo de nuestras vidas por un momento”. Y en efecto, podríamos decir que Sleep es la nana más larga del mundo, con una duración de 8 horas y media.

Fue estrenada en la BBC Radio 3 en 2015 y ha sido la pieza musical más larga jamás transmitida en vivo por la emisora. El 9 de julio de 2017, se estrenó en Madrid la obra con unos 500 participantes quienes, tumbados, escucharon a golpe de intervalos de sueño, la obra completa (Ver artículo de El País)

Con motivo de la situación tan estresante que estamos viviendo a causa del Covid19, varias emisoras de la UER (Unión Europea de Radiotelevisión), entre las que se incluyeron Radio Clásica, se dieron la mano el 12 de abril del 2020 en una emisión conjunta y sin precedentes, como símbolo de hermanamiento. «Hacemos esto porque mucha gente en estos duros momentos tiene una gran necesidad de consuelo», argumentaba el jefe de programas de Radio de música clásica de la BBC.

Son numerosos los estudios realizados para verificar el gran poder que tiene la música a la hora de ayudar a conciliar el sueño, ya sea desde un punto de vista puntual como crónico. Y en efecto, en una revisión a una decena de estudios que fue realizada por científicos chinos y difundida en 2014, se comprobó que «la música mejoró significativamente la calidad del sueño» en los casos analizados, y además se pudo afirmar que puede ser de gran ayuda para el tratamiento de pacientes que presentan trastornos del sueño agudos y crónicos, disminuyendo significativamente el uso de fármacos.

Transcurrido un año, investigadores de Dinamarca y Estados Unidos se ocuparon de publicar otro metaanálisis, que tenía relación con la influencia de la música en el tratamiento del insomnio. Los resultados que arrojaron fueron positivos, de manera que «la música puede resultar efectiva cuando se intenta mejorar la calidad del sueño en adultos que presentan síntomas de insomnio» Y detalla que algunos de los efectos que produce el escuchar música en el organismo (reducir el ritmo cardiaco y respiratorio, bajar la presión sanguínea, relajar los músculos) son los mismos que experimenta quien está quedándose dormido, por lo cual «la música es la preparación perfecta para un sueño reparador».

¿Cuál es la música más adecuada para adentrarse en los brazos de Morfeo? Realmente podríamos hablar mucho de esto, pero seguramente la más adecuada es aquella que más te gusta, aunque los estudios afirman que los ritmos lentos y tranquilos entre 50 y 70 pulsaciones por segundo, son los más adecuados.

Música hay mucha y gustos musicales, también. Así que, si necesitas ayuda para conciliar el sueño, las posibilidades musicales que tienes a tu alcance son infinitas. Prepárate tu lista de canciones y a dormir… 😉

Los beneficios de la Música

El filósofo griego Platón dejó de considerar la música como un arte común, conectándola con la educación y reconociendo su enorme eficacia sobre el comportamiento humano y su propio espíritu. Según él, la música conduce a la dialéctica, dejando de ser un simple don divino, para transformarse en un principio divino y también en un principio cósmico que guía al verdadero filósofo (La República). Platón aseguraba que la música era para el alma lo que la gimnasia lo es para el cuerpo. 

La pregunta que nos podemos hacer, y que muchos otros filósofos, estudiosos, psicólogos, etc., ya se han hecho a lo largo de la historia, y sobre todo ahora, con toda la tecnología destinada al estudio del cerebro humano y su interacción con el mundo que nos rodea, es ¿Por qué es beneficioso estudiar música?

En un estudio de la Universidad de Northwestern de Illinois, EEUU, se afirma que estudiar música fomenta la autonomía, el pensamiento crítico y un notable desarrollo de la creatividad. Esto último muy en desuso hoy, gracias a la cantidad de horas que pasan nuestros chicos pegados a las pantallas de sus dispositivos hiperconectados. En dicho estudio se observó que, tras dos años de educación musical, los estudiantes que incluyen la música en su plan de estudios, tenían respuestas cerebrales más sofisticadas y un lenguaje más desarrollado que otros alumnos que no habían recibido este tipo de formación.

Otro factor a tener muy en cuanta hoy en día, es la gran capacidad socializadora que tiene el estudio de una disciplina artística. Los niños que estudian música se acostumbran a trabajar en equipo, por lo que tienen presente, y de manera cotidiana, la participación en común, ayudándoles a superar retos personales de interacción, de coordinación y laborales en un futuro.

La música involucra a la mente y al cuerpo, y desde un punto de vista psicológico, la música involucra las emociones, apoyando la expresividad y fomentando la imaginación creativa. Estudiar música ayuda a encontrar esa vinculación entre las emociones, el arte y uno mismo.

Para los más pequeños, podemos reseñar la gran importancia que tiene la música a la hora de desarrollar las capacidades motoras. La utilización de numerosos instrumentos de pequeña percusión, de viento o de cuerda, son de gran ayuda a la hora de desarrollar la lateralidad, la coordinación manual/sonora, el sentido del ritmo y del orden en niños de estas edades tempranas.

Según la teoría de Howard Gardner existen múltiples inteligencias, el estudio de la música aumenta dicha inteligencia musical, pero también influye, de manera sorprendente, sobre la inteligencia lógico-matemática, visual y espacial. Y esto también lo intuía ya hace mas de dos milenios nuestro filósofo Platón. Los verdaderos beneficios se ven reflejados cuando se estudia música en su forma completa, de manera que cuando un músico tiene una partitura en frente, debe interpretar los símbolos de la escritura musical, traducirlos en precisos movimientos corporales, ajustar acciones en milisegundos, y al mismo tiempo estar pendiente no sólo de la técnica corporal y la partitura, sino del ritmo, la intensidad, el timbre y la altura de los sonidos. Este ejercicio es tan completo para el cerebro que no permite distracciones, y es por ello que fomenta también la autodisciplina y el trabajo en equipo.

Como vemos los beneficios son muchos y cada día aparece un nuevo estudio a engrosar esta lista interminable de las bondades de la música y el arte, en general. No hay edad para empezar a estudiar música, si bien es cierto que cuanto antes se comience, mejores capacidades se podrán adquirir con un instrumento musical, pero también es cierto que no se trata de que uno se convierta en un solista, sino más bien en comprender la música y los instrumentos. Aprender a tocar un instrumento musical y aprender su lenguaje, es una experiencia personal altamente gratificante, pero si además, la compartes con otros, se convierte en un acto social extraordinariamente agradable. La música es siempre un sinónimo de la felicidad.

¿Estudias música? ¿la practicas? Coméntanos tu experiencia 😉